Compartir


En anteriores ocasiones informamos sobre las devastadoras consecuencias que puede tener un ciberataque contra una pyme que no ha aplicado toda la protección necesaria, sin embargo, esto no quiere decir que las grandes empresas estén de por sí a salvo de tener grandes pérdidas por culpa de un ciberataque o un malware.

Eso es lo que le ha pasado a la farmacéutica alemana Merck, empresa a la cual el ransomware NotPetya le ha costado solo en el tercer trimestre 310 millones de dólares, un hecho que a buen seguro impactará en sus cuentas y en los beneficios que pueda obtener. Según el Director de Finanzas de la compañía, Robert Davis, NotPetya habría ocasionado 135 millones de dólares en ventas perdidas y otros 175 millones en daños, habiéndose distribuido estos últimos entre el coste de los bienes vendidos y las líneas de gastos de operación. Sobre el futuro no resulta más optimista, ya que espera un impacto similar en los ingresos y gastos para el cuarto trimestre.

El ransomware ha llegado a forzar a Merck a tener que detener su producción, lo que se ha transformado en una reducción de unos 240 millones de dólares en ventas. Sin embargo, este no es el único problema, ya que el ataque inicial ni siquiera permitió a los trabajadores realizar su trabajo con normalidad, afectando a los sistemas de correo electrónico de la farmacéutica.

El caso de Merck no es único, ya que el conglomerado de empresas de origen danés Maersk ha tenido unos costes adicionales de entre 200 y 300 millones de dólares por culpa a de los daños provocados por NotPetya, mientras que el mismo malware le ha costado otros 300 millones a la conocida compañía de logística FedEx.

Debido a la gran capacidad que han adquirido los ransomware para provocar grandes daños, los estados tendrían que empezar a tomar nota sobre la situación y poner medios para al menos mitigar la amenaza que suponen ransomware como NotPetya, WannaCry, Bad Rabbit y Locky.

Fuente: TechRepublic
Imagen: Wikipedia



Source link

Dejar una respuesta